De la A a la K
Colección Casa Cervantes / Sandra Gamarra

Sandra Gamarra (1972)

Es una artista peruana que reside en Madrid. Su trabajo se centra en la apropiación utilizando como medio la pintura. Entre sus exposiciones principales destacan: Aquisições Brasileiras, Galeria Leme, São Paulo (2006), Nuevas Aquisiciones, Galería Lucía de la Puente, Lima (2006), Gabinete, Galeria Juana de Aizpuru, Madrid, (2006), Recent Works, Galería Juana de Aizpuru, Madrid, (2005), Visita Guiada, Casa de América, Madrid (2003), Curso por Correspondencia, Galería Wu Ediciones, Lima (2003), Souvenir, Galería Wu Ediciones, Lima (2002), Living Room, Sala Luis Miró Quesada Garland, Lima (2001), Obras Recientes, Galería Wu Ediciones, Lima, (2000), Kitchen, con Iván Esquivel, Centro Cultural Ricardo Palma, Lima (2000), La Casa: Espacios Internos, con Rocío Gómez, Galería Obsidiana, Lima (1999). Aparte ha tenido exposiciones colectivas en el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León-MUSAC, MEIAC, Centro Cultural de España en Lima y la bienal del Mercosur entre otros.





Mi trabajo está dividido en dos vertientes: Una la de mi propio imaginario y por otra, la utilización del imaginario de otros artistas. Pero también me he dado cuenta de que mi imaginario estaba ya dentro de los otros. Cuando lo uso, es todo una continua reproducción de mi propio imaginario, por lo que, a fin de cuentas, yo soy también mi propio artista.

Sandra Gamarra

El trabajo de Sandra Gamarra parte de la idea de apropiación, o mejor dicho de la apropiación de las obras de arte contemporáneo que generalmente vemos en las revistas de arte y en los catálogos, pero que no hemos visto necesariamente antes. Un concepto que desde diferentes vertientes han explorado artistas como Elaine Sturtevant o Sherrie Levine pero que, con el trabajo de Gamarra, adopta una nueva dimensión.

A través de la pintura, la artista le da una patina semejante a todas las imágenes de las que se apropia, con la intención real de organizarlas, sistematizarlas y en última instancia conservarlas, abriendo la posibilidad de volver sobre ese material en el futuro y encontrar alguna lectura posible de ese orden siempre elusivo.

El lenguaje pictórico de la artista le sirve para reflexionar sobre la utopía cultural y la necesidad de cuestionar el mundo del arte desde ese mismo universo. Pero sobre todo, es una forma de hablar de las masivas y efímeras formas de trabajo del mundo del arte actual desde diferentes puntos: por un lado la rapidez en la producción, la proliferación de exposiciones, la inclusión y desvanecimiento de los artistas en el mainstream internacional… y por otro, la producción de catálogos como parte imprescindible para patentar la producción a futuro.

Colección Casa Cervantes.
De la A a la K.

Esta exposición es parte de un proyecto editorial en ciernes; Un obra pictórica sobre papel que representa singularmente la Colección de César y Mónica Cervantes.

Una de las ideas principales de la artista cuando se le propuso trabajar sobre la Colección de los Cervantes, era centrarse en la figura del coleccionista para entender la perspectiva de su colección. Justamente el espacio nebuloso y casi invisible que la figura del coleccionista ocupa en el contexto actual del arte es lo que llama la atención de Sandra Gamarra para hacer comprender la significación y relevancia de un trabajo de acopio y preservación de obras de arte; el cual se convierte en una tarea más que imprescindible y fundamental en un escenario con una fragilidad histórica alarmante. Dada la inexistente política de adquisiciones de la mayoría de los museos mexicanos -uno de los tantos reflejos de la precaria política cultural operada por el Estado- podríamos prever que en un futuro a medio plazo las colecciones privadas serán las únicas que ilustren el arte contemporáneo nacional de las últimas décadas. De esta forma, la percepción íntima del coleccionista pasará a convertirse en la mirada pública. Presentar la colección como la “Colección Casa Cervantes” era una ironía a futuro donde, hipotéticamente, el coleccionista pueda abrir las puertas de su casa, convirtiéndola en un espacio visitable por el público.

Sin embargo, la única opción manejable que la artista encontró en su reciente investigación dentro de ese espacio imaginario, era aprehender el gusto y criterio del coleccionista representado a través de la acción de desear, decidir y adquirir una obra. La artista optó por pictorizar los certificados de autenticidad de las piezas como metáfora del acto de posesión; El certificado de autenticidad como la prueba aurática de la obra en un sentido literal, el estigma que supuestamente la valida ante los ojos del gran público. Aunque también es, paradójicamente, un acto de fe por parte del coleccionista que acepta convencido la originalidad y veracidad que la galería le proporciona. La mitificación comercial del aura que, en lugar de disolverse en la masa, la aleja definitivamente del mercado democratizador del mundo de las replicas.

Este primer esbozo que hoy presentamos del libro de artista de Sandra Gamarra, es una síntesis verídica de los objetos que físicamente la componen la colección de César y Mónica Cervantes, pero también es el anexo abstracto de la autenticidad de la misma. En esta futura publicación se presenta la serialización alfabética de sus certificados de autenticidad, como una primera metodología de archivo de la Colección Casa Cervantes.

Pero al margen de la intención crítica con la situación de políticas culturales en México, y la propia reflexión que se hace sobre las colecciones privadas y la figura del coleccionista, Gamarra nos sugiere otras vías de reflexión positiva: cada artista debería ser el artífice de su propio espacio museístico, donde poder conjugar a su medida el mundo sin la necesidad de repetir esquemas prefijado de antemano. Un espacio de exposición imaginaria que el artista debe siempre tener en los aledaños de su mente, antes de pasar a otros espacios, en los cuales, por desgracia, la imaginación y el sueño no son suficientes.


Ruth Estévez
Curadora invitada